sábado, 9 de junio de 2018

lunes, 12 de febrero de 2018

El caucho en portugués o "Un desfile de ingenios orientales en occidente"

Caras de cortázares juzgones. Letretos de destinos aledaños e inciertos. ¿Qué ocurre en esta avenida desierta? Nada-que-me-despierte.
Luces sobre el suelo.
Estímulo sobre-estímulo.
Mi generación ¡tan! dormida necesita sobre-estímulos para estimularse
mínimamente.

El tiempo derramó sobre mi cuerpo una miel de aguja espesa.
Urdió en mi sien dos surcos gruesos y en mi alma una certeza.
No todo el mundo es bueno.

Años antes


Caminaba las calles porteñas con otra impronta:
cableado bañado en luna o alcohol era lo mismo.
Hoy el bondi huele al vómito con que mis compañeros adolescentes de hace tiempo
decoraron las veredas
y lo poético se me duerme.

Busco en las letras el proyecto soleado y verde al que escribieron los contemporáneos de mis abuelos.
¿Estaré vieja? ¿Cacharro adusto? ¿Juego de puntillas, pastillero vacío,  alhajero trémulo?

Las palabras caen como un manto de recuerdos
Que revuelven las muertes de las mujeres de mi familia.
Ellas también perdieron el encanto, junto a la Buenos Aires que hoy me entretiene, distante.

Voy por el colectivo como por el mundo
Sabiendo
-Sinceramente sabiendo-
que lo que hoy es desgracia ayer fue poesía.
Que mis sueños fueron mutilados
el día que no me atreví a vivirlos

Y mientras los enjuago de sangre
Acarreo las cuchillas.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Tiempos claros



Son tiempos claros.
Claro, ¡claros!
casi
casi
transparentes.

Aún cuando claro suene a cloro
Y cloro a cólera,
y cólera a antes,
y antes a ahora
y ahora a ahorro en dólares, joyas de la abuela, moneditas de diez y de cinco, o billetes de dos o vente pesos.


Todo suena y resuena a peso que no alcanza, a ¡cómo pesa!, a paso pesado sobre un verde papel caluriento, a abanicos de pesos ligeros sobre tempos ¡que ahora! tenemos claros,
claro.

Y es que es concreto
¡Vive de transparente!


Todo apunta al río claro
en el que iremos hundiendo las oscuras patas
hasta quedar hasta el oscuro cuello
agarrotado y ASEDIADO por pensamientos
              cada
                       vez
                              más

                 oscuros.


Son tiempos ¡tan! claros que no hay lugar para la duda.
(Ni para el arte, ni para el sexo que acarrean nuestras negras identidades deseosas, ni para el sueño que no destile cacharros colorientos, porcelana, bilis, humo amarillo o adiestramiento)


¡Todo está sumamente claro!
Cada espacio definido,
cada cuerpo ubicado,
cada ciclo estatuido
y cada atropello justificado.


"Una vez entendido eso: sonrían".
Afortunadamente para eso aún existe el "NO".


Toda esta claridad sencillamente debe animarnos.
El enemigo, en tiempos claros, es un asesino con disfraz de payaso.
No debemos subestimarlo,
porque sus payasadas son su traje, y tras las estúpida fachada se apilan

una a una
sus ambiciones, y éstas...

también son claras.

Claras como sus pieles claras,
Como sus ojos claros
Como sus dientes claros
Como su hacer impune.

Una sola cosa permanece en la penumbra: una maga en cierta medida incierta que se alía a las filas de ese circo cimentado por celéricos dólares de coléricos dealers de pieles claras que la tergiversan y vapulean para oscurecer lo que está claro:

Estoy hablando de la palabra.
Y ahora, le estoy hablando a ella; ambigua y multicolor de flanco a flaco.
Ahora...
Aunque ahora suene a ahorro: a intrascendentes moneditas de diez y de cinco centavos.
Entonces AHORA, y con todo esto: NO, palabra. No te prestes.
No seas servil en las tardes por las que te ultrajan. No seas vil por las noches en las que te dejan mentirosa y vacía en los comedores de las casas...
Hundite acá; en esta negrura hermana. Construiremos por tu nombre y diremos abiertamente:

QUEDATE, palabra.

Y es "quedate". En imperativo.
Porque sientre tanta claridad hay algo que está verdaderamente claro... es que de ningún modo vamos, palabra, a perderte.


jueves, 17 de noviembre de 2016

Verse

Tonta manía de llevarme a la boca
Cigarrillos
Alcohol
Imbéciles
Drogas
para hundir en las horas recompuestas
compuesto de poxipol.
Todo está roto, abollado, y desecho.
Huele a sándalo, a palo borracho y viejo
las paredes de cartón piedra son una triste pasta de tierra
que chorrea bemoles de tangos
apelotonados en algún rincón.
Me pregunto a veces cómo será bailar al sol
Hacer flotar al pelo, abrazar el pasto
Mientras bandadas de pájaros se hermanan con la propia voz.
Me respondo:
horrible.
Prefiero una sinceridad de mierda
A una hipocresía sana.
Porque ustedes, felices contemporáneos, también se llevan a la boca
Cigarrillos
Alcohol
Imbéciles
Drogas
para hundir en las horas recompuestas
compuesto de poxipol.
No acepto la mentira arbitraria
La utopía de las almas libres
El vuelo de los cuerpos vivos
La fusión del ser y el viento.
No.
No compro.
Descreo.
Hay que hacerse cargo
De que uno también es miseria
porque para poder abrazarse realmente
Hay que saber verse.

viernes, 19 de agosto de 2016

Corazón

Corazón
Plegado en versos.

Rastros de manos que anduvieron,
Rostros de menos que rondaron...

Corazón.
Halo de agua borrascosa
Tibia y complaciente
que empapa a las noches en que uno miente
mientras arrulla a un corazón
(niño amarillo, pobre enfermo)
plagado de vacíos.

lunes, 22 de febrero de 2016

Cuando la tierra ame mi cuerpo

Una vez que la tierra ame mi cuerpo
Mi cuerpo volverá a sí
Dejará el no,
El quizá si,
Y pío, pío,
renacido-re-mi.

Dejaré rodar las horas,
Mi vientre será la bañadera del sol.
Hablaré en un idioma blanco,
y la luna se sumergirá en mi voz.

Cuando la tierra ame mi cuerpo
Mi cuerpo volverá a sí.
Hoy es el hoy,
La pío pío hora de volver a mi.

Ayer me he vuelto aire,
Mañana seré reflejo de luciérnagas de luz azul.
Jamás seré los hombres.
Jamás seré.

¿Será?...

Una vez que la tierra ame mi cuerpo
Mi cuerpo volverá a si.
Abro mis pulmones y del suelo
Las raíces me raptan hacia un baile burlón.


El silencio es mío.
Por derecho, lo he ganado.
Hay un árbol magnánime,
es el líder de todos los árboles.
Todos los demás árboles se nutren para y por él
Permanezco en un fluir de minerales
que es un ritual quieto en el presente.
Suena un laúd, ruido a piedras.
Bichitos que hacen rugir al volcán.
Cuando la tierra ame mi cuerpo
Mi cuerpo será la tierra
Y cuando mi cuerpo sea la tierra
Mi cuerpo se amará.