El tiempo fue disolviéndose en el cartón viejo que tus manos arrugan. Afuera cantan los pájaros. Medio reloj encendido por noche tibia bañada en fernet y arropada en sidra-, tic tac tic tac, el colchón descascarándose (hay probabilidades de que en este momento te esté extrañando), y una grieta profunda en cada rodilla.
Ese es el panorama de este enero en que decido no pisar más la casa del Aura. Mucho mi viejo hay entre esas cuatro paredes sobre la calle Palpa. Mucho complejo ediposo, insatisfacción sexual, barullo mecánico y cíclico. En algún lado hay que dejar todo eso dicel' Aura.
Nunca supe ver la vida através de chinchines caleidoscopados. Prefiero abortos de todo. Que no me embrollen las lágrimas: todo se pone salado y limpio después de todo. "Sólo hay que llorar" le digo al Aura, "Cuando uno llora después la cosa se pone limpia y salada."
A mi me gusta así. Limpio y salado es una buena combinación.
Después al Aura le digo Laura.
Limpio y salado. Con L de La concha de tu madre.
Ese es el panorama de este enero en que decido no pisar más la casa del Aura. Mucho mi viejo hay entre esas cuatro paredes sobre la calle Palpa. Mucho complejo ediposo, insatisfacción sexual, barullo mecánico y cíclico. En algún lado hay que dejar todo eso dicel' Aura.
Nunca supe ver la vida através de chinchines caleidoscopados. Prefiero abortos de todo. Que no me embrollen las lágrimas: todo se pone salado y limpio después de todo. "Sólo hay que llorar" le digo al Aura, "Cuando uno llora después la cosa se pone limpia y salada."
A mi me gusta así. Limpio y salado es una buena combinación.
Después al Aura le digo Laura.
Limpio y salado. Con L de La concha de tu madre.
