No es que no me haya detenido a sentir.
A propósito de las nubes, las veo
y son exhibicionistas de goma acaramelada.
Quiero tocarlas, comerlas, abrirlas:
Despierto enchastrada en canto
sobre plena Avenida Corrientes.
Soy una luna desnuda bailando entre faroles,
un estanque de luces sobre el mármol gris que se regala al día.
Quiero que este abrazo abarque todos los bares del mundo.
Deseo separarme de mi cuerpo, que mis extremidades toquen toda la ciudad.
Eso es imposible, qué idioteces:
Quiero una casa entre pinos
una cuna, una lengua, un poema,
un año entero de escalas sibemoladas, y con suerte en enero
un mar que se vuelva risa que se envuelva en prisa de brisa de mar.
Nunca supe ahogar la sal en el deseo.
O aprendo a desear menos
O más bien desaprendo a nadar.
es que a cierta hora las sensaciones se equivocan.
La vereda se envuelve en charcos de pájaros,
y las nubes se trastocan.
A propósito de las nubes, las veo
y son exhibicionistas de goma acaramelada.
Quiero tocarlas, comerlas, abrirlas:
Despierto enchastrada en canto
sobre plena Avenida Corrientes.
Soy una luna desnuda bailando entre faroles,
un estanque de luces sobre el mármol gris que se regala al día.
Quiero que este abrazo abarque todos los bares del mundo.
Deseo separarme de mi cuerpo, que mis extremidades toquen toda la ciudad.
Eso es imposible, qué idioteces:
Quiero una casa entre pinos
una cuna, una lengua, un poema,
un año entero de escalas sibemoladas, y con suerte en enero
un mar que se vuelva risa que se envuelva en prisa de brisa de mar.
Nunca supe ahogar la sal en el deseo.
O aprendo a desear menos
O más bien desaprendo a nadar.

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